Sophie Turner se encuentra atravesando uno de los procesos físicos más exigentes de su carrera para dar vida a Lara Croft en la nueva adaptación live-action de Tomb Raider. La actriz reveló que lleva meses en un intenso entrenamiento que ha representado un verdadero reto, especialmente porque antes no tenía el hábito de hacer ejercicio.
Durante su preparación, Sophie descubrió que tiene un problema crónico de espalda, lo que complicó aún más su acondicionamiento físico. A pesar de esto, aseguró que ha dado todo de sí para estar a la altura del personaje y poder representar a una Lara Croft fuerte, ágil y llena de energía.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de producción y se espera que llegue a finales de este año o en 2027. Los seguidores de la saga ya muestran gran expectativa por ver esta nueva versión y el desempeño de Sophie en uno de los papeles más icónicos del cine de acción.

