El maquillaje coreano se ha vuelto cada vez más popular por su estilo natural y fresco, enfocado principalmente en lograr una piel hidratada y luminosa. A diferencia de otros estilos más cargados, esta tendencia busca resaltar la belleza natural con pocos productos y técnicas sencillas.
El primer paso consiste en preparar la piel con una crema ligera que aporte hidratación y luminosidad. Posteriormente se utiliza corrector únicamente en las zonas necesarias para mantener un acabado translúcido y uniforme, evitando la apariencia pesada que pueden dejar las bases de alta cobertura.
El segundo paso es aplicar rubor en el centro de las mejillas, los párpados, la nariz y la barbilla para crear un efecto juvenil y armonioso. Los tonos rosados, durazno o rojizos son los más recomendados, especialmente en presentaciones en crema o gel que se difuminan con facilidad. ¿Tú qué prefieres: el maquillaje occidental o el coreano?

