Un avistamiento poco usual tuvo lugar mar adentro del Golfo de Méxcio. a unas 80 millas al sureste de Nueva Orleans. Los hechos ocurrieron el pasado 21 de marzo de 2017, el ingeniero jefe del barco de abastecimiento del Golfo de México fue testigo de cómo un OVNI emergía del océano, describiendo que medía unos 1200 pies de diámetro.

El testigo presentó un informe en el sitio web del Centro Nacional de UFO dos días más tarde de lo sucedido. Después de esto el Gcaptain, un conocido de la industria marina y en alta mar, publicó la historia en muchos sitios de noticias e informaron sobre la reunión.

El ingeniero jefe de la embarcación asegura que el martes 21 de marzo alrededor de las 7 de la tarde, poco antes de la puesta de sol, tanto él como otras 4 personas que se encontraban a bordo pudieron observar lo que define como un gigantesco “vehículo” hasta cuatro o cinco veces más grande que su embarcación de 240 pies. El testigo asegura que utilizó una plataforma petrolífera situada a media milla por detrás del OVNI para estimar su tamaño aproximado.

De acuerdo a sus palabras, la supuesta nave surgió de entre las aguas quedándose en suspensión a unos 40 pies de altura, y sorprendentemente no había gotas de agua deslizándose por su superficie. Más increíble aún es que en menos de un segundo desapareció del lugar dirigiéndose a los cielos en un ángulo de 30 grados y a una velocidad, según dijo, “cercana a la de la luz”. El objeto ha sido descrito como una nave ovalada y de color oscuro que no emitía ningún sonido.

El suceso ha llamado tanto la atención que incluso el National UFO Reporting Center lo ha considerado como uno de los avistamientos más impactantes de entre los cerca de 246 registrados tan sólo durante el mes de marzo. Por ello, ha iniciado una investigación para intentar localizar el mayor número de gente que pueda dar su versión de los hechos ante tan espectacular aparición. De acuerdo al testigo inicial, al menos unas 50 personas podrían haber visto lo mismo por encontrarse navegando durante ese momento en esas mismas aguas.

La teoría de que estos inexplicables objetos no identificados puedan refugiarse en bases ocultas bajo los océanos (los llamados OSNIS, es decir, Objetos Submarinos No Identificados) parece ganar fuerza entre los apasionados a esta temática con situaciones como la descrita, en donde la conjunción entre cielo y agua parece albergar la clave de un misterio que no para de asombrar al mundo.

¿Realidad o ficción?