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El rock mexicano ha crecido exponencialmente en los últimos años, ha vivido una apertura bastante considerable en los medios de comunicación, mismos que lo han podido adoptar dejando de lado el estereotipo de música violenta o con el estigma de los excesos, pero ¿esta incursión a la cultura “pop” ha afectado al rock?

Si bien el rock en nuestro país ya tiene una larga historia, empezando desde mediados de los años 50 con la influencia de interpretes como Elvis Presley y Bill Halley de los Estados Unidos, por lo que comenzaron a surgir agrupaciones como Los Locos del Ritmo y Los Teen Tops siendo bien recibidos por la juventud de aquellos años, empezando así una industria que se vería muy redituable.

Después de varios años de música rock, se buscó el crecimiento masivo de éste, por lo que en septiembre de 1971 se realiza un evento que marcaría la historia de la música: el “Festival de Rock y Ruedas de Avándaro” donde durante 2 días se presentaron bandas importantes como Three Souls in my Mind, El Ritual, Peace and Love, Los Dug Dugs entre muchos otros, convocando a un número inusitado de jóvenes, mismo que el gobierno mexicano no vio con buenos ojos, provocando así la represión total del rock por muchos años.

No fue hasta principios de los años 80 cuando surge la escena “Rock en tu Idioma” donde comienzan a resurgir bandas con un marcado estilo rock mezclado con ritmos locales, entre las bandas nacionales aparecen Neón, Los Amantes de Lola, Fobia, Bon y los Enemigos del Silencio, todos ellos comandados por Caifanes.

A partir de este momento comienza una masificación del rock con distintas tendencias o subgéneros como el Hip Hop, el Metal, el Punk, Reggae, Grunge y Ska, dejando una época dorada del rock donde prácticamente cualquier género era producido en nuestro país, en su mayoría de manera underground pero aceptado de manera social.

A últimos años el rock mexicano ha vivido cambios drásticos en su sonido, se ha visto muy influenciado por sonidos pop, cantantes y bandas como Siddaharta, Torreblanca, Ximena Sariñana y Carla Morrison se han vuelto estandartes del rock en Latinoamérica, pero según algunos críticos este nuevo sonido se ha alejado del verdadero rock, si bien no se puede negar la calidad musical e interpretativa de estas nuevas generaciones, pero también existe un estigma al autodenominarse como “pop”, ya que se considera un género vacío y repetitivo, aunque muchas veces se ha demostrado lo contrario.

Aun nos hace falta mucho por recorrer y experimentar con el rock, pues es un género que definitivamente no morirá pese a que muchos lo han intentado destruir, principalmente por ser la voz de las nuevas generaciones que buscan un escape de las sociedades establecidas.