La canción “APT” de Bruno Mars y Rosé ha generado gran curiosidad, no solo por su ritmo pegajoso, sino también por el significado detrás de su nombre. Este proviene del juego coreano de beber llamado “apateu”, una dinámica en la que los participantes colocan sus manos sobre una mesa y van contando hasta que alguien pierde y debe beber.

La idea surgió cuando Rosé enseñó este juego a su equipo, convirtiendo una tradición cultural en la inspiración para el título de la canción. Este detalle hizo que el tema cobrara un sentido más divertido y cercano, conectando con la identidad coreana de la cantante y fusionándola con el estilo pop internacional de Bruno Mars.

El trasfondo cultural de “APT” ha sido celebrado por los fans, quienes ven en esta canción un ejemplo de cómo la música puede unir costumbres locales con la industria global. Un pequeño juego se transformó en un concepto creativo que ahora forma parte del fenómeno musical del momento.