Bubbles fue uno de los compañeros más conocidos de Michael Jackson durante la década de los 80. Nacido en 1983 en un laboratorio de Texas, el chimpancé se integró rápidamente a la vida del artista, acompañándolo en entrevistas, sesiones de grabación e incluso en giras internacionales.

La relación entre ambos llamó la atención del público, ya que Bubbles solía vestir ropa similar a la del cantante y formaba parte de su entorno cotidiano. Esta cercanía lo convirtió en una figura mediática, reflejando el estilo de vida excéntrico que caracterizó a Jackson en esa etapa de su carrera.

Sin embargo, con el paso del tiempo el comportamiento del chimpancé cambió, volviéndose más agresivo, lo que llevó a su traslado a un santuario especializado. Actualmente, Bubbles tiene más de cuatro décadas de vida y es considerado líder dentro de su grupo, mientras su historia continúa generando debate sobre la tenencia de animales exóticos.