Imáganes virtuales inundan las salas del museo, donde se pueden ver grandes cascadas de colores caer al vacío, cuartos decorados con cientos de colores y formas que te hacen crear que están dentro de internet. Bienvenido al museo tokiota del colectivo japonés teamLab, conocido por sus espectaculares exposiciones de arte digital en Tokio.

Un paseo bucólico en medio de un arrozal, otro entre lámparas, en medio de un océano de olas, y degustación de un té verde aderezado con una flor virtual son algunas de las experiencias en las que el visitante se sumerge.

También propone actividades lúdicas, como caminar por colinas, volar por el espacio saltando de una especie de trampolín o moverse al ritmo de un centenar de bailarines con forma de siluetas traslúcidas. Que lo harán sentirse en una habitación abstracta.

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“Hemos creado un universo sin fronteras compuesto por obras de arte que se desplazan por sí solas, se comunican entre ellas y a veces se mezclan con otras”, explica a la AFP Toshiyuki Inoko, de 41 años, cofundador de teamLab.

En 2001 él formó teamLab con unos compañeros de la universidad de Tokio tras estudiar ingeniería. Con una meta: “liberar el arte de las restricciones físicas” de los lienzos. “Creemos que el arte digital en Tokio puede extender el concepto de belleza”, resume teamLab en su manifiesto.

Un año más tarde, organizaron su primera exposición en Japón, que atrajo a medio millón de visitantes en cinco meses. De ahí dieron un nuevo salto al extranjero para dar a conocer su trabajo, en Londres, Silicon Valley, China…

TeamLab da ahora un nuevo paso, con la creación de su propio museo en colaboración con la empresa inmobiliaria Mori Building, y con el apoyo de varios grupos japoneses, desde Panasonic a Epson, que suministran el sofisticado equipamiento.

Un total de 520 ordenadores y 470 proyectores lo convierten en toda una proeza tecnológica. Las obras no son “ni animaciones pregrabadas, ni imágenes en bucle”, sino que están realizadas en tiempo real, insiste teamLab.

El coste total del proyecto no se ha revelado pero se necesitan entre 1 y 2 millones de dólares por obra digital, según un miembro del equipo. TeamLab no confirma estas cifras y afirma que “el montante puede variar considerablemente” entre una y otra.

El edificio, llamado oficialmente “Mori Building Digital Art Museum: teamLab Borderless”, abrirá sus puertas el 21 de junio. La entrada costará 3.200 yenes (24 euros, 28 dólares) y espera atraer a un gran público de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020.